Mundos fantásticos. Narrativas para la infancia y la juventud

Comunicación y Cultura

Inscripción abierta

Modalidad Virtual
Cohorte 2

Las narrativas dirigidas a niños, niñas y adolescentes son poco precisas respecto de su especificidad: ¿Están definidas por la edad de los receptores? ¿Por la temática? ¿Por la intención del narrador? ¿Tienen una función formativa? ¿Qué industrias culturales abarcan? ¿Son un género en sí mismo? En este curso buscamos trabajar estos interrogantes desde una perspectiva histórica y cultural: desde la conceptualización de la infancia y la adolescencia como inventos modernos hasta la explosión contemporánea de contenidos para esos públicos.

Los mundos de las narrativas infantiles y juveniles son múltiples y complejos y están atravesados por lecturas, historias, pantallas, imágenes y universos que pueden ser fantásticos o hiperrealistas; tenebrosos o románticos; góticos o ingenuos, crueles o humorísticos, educativos o paródicos. Sólo es necesario observar el boom que se ha producido en los últimos tiempos tanto a nivel editorial como a nivel de creación de mundos transmediáticos para confirmar que estamos ante un fenómeno que crece, donde los niños/as y jóvenes también ocupan un rol de productores, por ejemplo, en ámbitos como la fan fiction, donde toman el papel de autor y expanden el mundo narrativo a partir de un material de base favorito, sea una novela, un animé, una película o una serie televisiva.

Elegimos hablar de narrativas y no de literatura, porque si bien el texto escrito es uno de los principales soportes de los relatos y lo ha sido hasta las últimas décadas, hoy las historias circulan por un conjunto de plataformas diferentes. Las múltiples pantallas, además de los textos, complejizan –y mucho— el concepto de literatura.

Por otra parte, si hasta los años 60 las prácticas de lectura de los niños y jóvenes tuvieron su sede principal en la escuela, hoy ésta se resignifica como ámbito de cruces; por un lado, sostiene –y debe hacerlo— la tradición del libro; pero además habilita el encuentro con otros lenguajes. La escuela muestra su aspecto más lúcido cuando acepta compartir, analizar y debatir con la TV, Internet, los celulares y en general los ámbitos en los que también realizan sus prácticas de lectura los niños y jóvenes.

Estudiar las narrativas para la infancia y la juventud abre la puerta a mundos fantásticos donde se cruzan formatos, historias, tradiciones y novedades, espacios reales e imaginados que conforman un mundo cultural complejo y dinámico. Bienvenidos a la exploración de este mundo.

Destinatarios: Docentes, directivos, editores, periodistas, comunicadores, productores de contenidos, gestores culturales, profesionales que trabajen con o para niños y jóvenes.