Vulnerabilidad social, prevención y políticas públicas: Su identificación en las instituciones argentinas de gestión de riesgo de desastres

Coordinadora: Dra. Claudia E. Natenzon

Según la Teoría Social formulada por autores como Giddens (1990) y Beck (1992, 2007) el riesgo es un proceso social de múltiples determinaciones, un resultado imprevisto que surge como consecuencia de nuestras propias actividades o decisiones, y no por obra divina, la fortuna o la fatalidad. Es un potencial, algo que podría ocurrir y, que si se concreta, puede tener un impacto desastroso. Hay riesgo cuando es posible cuantificar, cuando puede establecerse una probabilidad respecto a lo que va a ocurrir; cuando ello no es posible, ya no se trata de riesgo sino de incertidumbre.

Asumir este marco teórico para el estudio de las catástrofes amplía necesariamente el campo tradicional de análisis, en el que habitualmente sólo se pone el énfasis en los aspectos físico-naturales desencadenantes y, a lo sumo, en la magnitud del daño producido en cada caso. La bibliografía técnica relativa a este tema señala que para evaluar el riesgo es necesario contar con datos y poner en relación sólo dos componentes: la peligrosidad o cualidad peligrosa (que usualmente se denomina por el sustantivo “amenaza”) y la vulnerabilidad (enunciada de manera genérica).