02Nov

V Jornadas de Relaciones Internacionales

Investigación. Del 02/11/2017 al 03/11/2017

V Jornadas de Relaciones Internacionales
“América Latina en la Disciplina Global de las Relaciones Internacionales”

2 y 3 de noviembre de 2017 en FLACSO Argentina.
Tucumán 1966, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
La conferencia será en español e inglés / The conference will be held in English and Spanish-

Se extiende el plazo para el envío de ponencias hasta el 13 de agosto de 2017.

Convocatoria:
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Envío de propuestas:
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– Propuestas de ponencias individuales. clic aquí.

Con la participación de Amitav Acharya y Arlene Tickner como conferencistas principales, la conferencia tiene como objetivo indagar acerca de las nuevas y cambiantes contribuciones latinoamericanas que tienen relevancia para el proyecto de redefinición y ampliación de la teoría de las RI. Continuando con la línea de trabajo propuesta por Acharya para construir una agenda de Relaciones Internacionales Globales, que permita el desarrollo de un nuevo paradigma de la teoría de las relaciones internacionales que sea más global, abierto, inclusivo y capaz de captar la voz y las experiencias tanto de los mundos occidentales como no occidentales y evitar las actuales disyunciones entre las herramientas teóricas y las realidades del mundo más allá de occidente y, en el caso de América Latina, más allá del marco centrado en Europa y Estados Unidos. Nuestro objetivo no es simplemente establecer lo que es único o distinto en el contexto latinoamericano en éstas y otras áreas. Esto es importante, pero lo que es aún más importante es encontrar maneras de vincularlos y compararlos con tendencias teóricas y explicaciones más generales. Por otra parte, el objetivo de las Jornadas no es poner a prueba las teorías o aplicar conceptos establecidos en la corriente general de las RI sobre el poder, las instituciones y las ideas, en un contexto latinoamericano y hacer pequeños ajustes para que encajen mejor. El objetivo es más bien identificar y conceptualizar las ideas, las voces y las relaciones latinoamericanas en sus propios términos y evaluar su relación con las que encontramos en la teoría existente de las RI.

Descargar instructivo y tarifas, clic aquí.

Convocatoria de artículos

Se extiende el plazo para el envío de ponencias hasta el 13 de agosto de 2017.

En los últimos tiempos, el campo de las relaciones internacionales (RI) ha sido testigo de la creciente toma de conciencia e insatisfacción con la estrechez conceptual y gran influencia anglosajona de las principales teorías de RI. Sin duda, sólo una minoría de sus estudiosos ignora esta tendencia y persiste en la creencia de que el cuerpo existente de conocimiento teórico en RI puede extenderse de manera general solo con algunos pequeños ajustes y sin repensar seriamente sus suposiciones fundamentales. Pero la mayoría de los académicos de las RI han llegado a reconocer e incluso exigir una ampliación y profundización más genuina del conocimiento existente en las RI, incluyendo teorías, métodos y base empírica. Nuevas perspectivas teóricas, como el constructivismo, la Escuela inglesa y lo que se ha denominado “teoría de las relaciones internacionales no occidentales”, y “RI Globales”, han alentado la incorporación de las voces y contribuciones de las regiones a las discusiones y debates de las RI. La característica peculiar del pensamiento latinoamericano es que no es ni «occidental» ni «no occidental». Como tal, esta característica proporciona una ilustración de por qué necesitamos abordar el pensamiento latinoamericano como parte del movimiento más amplio de las RI globales. En este contexto, estas jornadas explorarán las nuevas y cambiantes contribuciones latinoamericanas que tienen relevancia para el proyecto de redefinición y ampliación de la teoría de las RI (TRI). Nuestro objetivo no es simplemente establecer lo que es único o distinto en el contexto latinoamericano en éstas y otras áreas. Esto es importante, pero lo que es aún más importante es encontrar maneras de vincularlos y compararlos con tendencias teóricas y explicaciones más generales. Por otra parte, el objetivo de las jornadas no es poner a prueba las teorías o aplicar conceptos establecidos en la corriente general de las RI sobre el poder, las instituciones y las ideas, en un contexto latinoamericano y hacer pequeños ajustes para que encajen mejor. El objetivo es más bien identificar y conceptualizar las ideas, las voces y las relaciones latinoamericanas en sus propios términos y evaluar su relación con las que encontramos en la teoría existente de las RI.

La conferencia destaca y discute la posibilidad creciente de agencia latinoamericana, definida ampliamente para incluir elementos materiales e ideacionales en las relaciones regionales e internacionales, cubriendo áreas donde las contribuciones de América Latina son especialmente visibles y relevantes, como el regionalismo, la gestión de la seguridad, y las relaciones de América Latina con el mundo exterior. No se trata exclusivamente de “soluciones latinoamericanas a los problemas latinoamericanos”, sino de las contribuciones en las que los latinoamericanos definen los términos para entender los temas y establecen los procesos de la naturaleza y el alcance de la participación externa. Al mismo tiempo, reconocemos que las contribuciones latinoamericanas a la TRI no deberían basarse exclusivamente en afirmaciones acerca de la distintividad latinoamericana o del excepcionalismo latinoamericano. No buscamos desenterrar una “Escuela Latinoamericana de Relaciones Internacionales”, sino que creemos que las voces y contribuciones latinoamericanas deben tener una resonancia global y pueden ser llevadas al núcleo de la disciplina de RI.

De una Teoría de Relaciones Internacionales no occidental a unas Relaciones Internacionales mundiales: Antecedentes.

Amitav Acharya y Barry Buzan (2007) argumentaron que las principales teorías actuales de la RI, especialmente el realismo, el liberalismo y, en menor medida, el constructivismo, están demasiado arraigadas en la historia, la tradición intelectual y las reivindicaciones de la agencia de occidente para otorgar poco más que un lugar marginal a los del mundo no occidental. Esto crea una “disfunción”, por la cual estas teorías supuestamente universales ni capturan ni explican las principales tendencias y rompecabezas de las relaciones internacionales en el Norte Global. En respuesta, exigen el desarrollo de un nuevo paradigma de la teoría de las relaciones internacionales que sea más global, abierto, inclusivo y capaz de captar la voz y las experiencias tanto de los mundos occidentales como no occidentales y evitar las actuales disyunciones entre las herramientas teóricas y las realidades del mundo más allá de occidente y, en el caso de América Latina, más allá del marco centrado en Europa y Estados Unidos.

Las razones del subdesarrollo de la TRI fuera de Europa y de los Estados Unidos son muchas, incluyendo factores culturales, políticos e institucionales. Estos incluyen la política de conocimiento académico; la suposición de que las TRI occidentales proporcionan una plantilla o modelo a imitar; el estatus “hegemónico” de las TRI occidentales por medio del cual las instituciones clave, revistas y conferencias están ubicadas o controladas por occidente, existen, pero permanecen ocultas a la vista del público debido a la lengua y otras barreras; y finalmente las condiciones locales, como la falta de recursos institucionales y el atractivo de una mejor experiencia política orientada a los resultados pueden perjudicar a los estudiosos de RI al descuido de la teoría.

La RI global (Acharya 2014) sitúa a las regiones en el centro de la escena, llamando a la importancia de conceptualizar e investigar las formas y funciones del regionalismo en un intento de llevar a la luz experiencias no europeas. El fin de los principios rectores Norte-Sur y Este-Oeste ha llevado a un sistema cada vez más descentralizado que prepara el terreno para una nueva geografía y la reconfiguración de las estrategias político-diplomáticas. Las regiones se convirtieron en arenas de contestación, articulación, competencia y construcción de coaliciones interestatales. “El regionalismo es a la vez una política y un proyecto” (Tussie 2009: 169), que constantemente moldea y reestructura las relaciones internacionales. Al mismo tiempo, gran parte de los debates teóricos en la RI latinoamericana se han basado principalmente en numerosos enfoques del regionalismo, centrados en la idea de ganar influencia en los asuntos mundiales, manteniendo al mismo tiempo la autonomía.

Objetivos

En este contexto, en esta conferencia nos proponemos investigar ampliamente cómo encaja América Latina dentro del alcance de la idea de RI Globales.  Como parte de este esfuerzo, prestamos atención a cuáles son las razones de la marginación de América Latina en la disciplina y teoría de RI y cómo se puede abordar este tema. Si bien en cierta medida ya se ha estudiado, el nuevo reto es cómo repararlo. Utilizando el paradigma de las RI Globales, argumentamos que para tener relevancia para América Latina, las TRI necesitan estar más auténticamente ancladas en la historia latinoamericana, y las ideas, instituciones, perspectivas y prácticas intelectuales de los estados y sociedades latinoamericanas. Con este fin, nuestro enfoque identifica las siguientes fuentes de una contribución latinoamericana a la TRI: historia y cultura, pensamientos de líderes revolucionarios, prácticas de gobierno, escritos de eruditos contemporáneos de RI y patrones de interacción locales y regionales. Las realidades latinoamericanas vividas sobre el terreno significan que América Latina puede ofrecer patrones de interacción local y regional para informar, enriquecer o transformar los estudios actuales de las RI. Demasiado a menudo, América Latina ha sido el campo de pruebas para los conceptos externos que han sido experimentales o tenían poca durabilidad. No sólo existe, en general, una necesidad de nuevas teorías de RI, sino que estas también necesitan estar más y más integradas en el mundo vivido, en este caso, en la historia latinoamericana y las ideas, instituciones, perspectivas intelectuales y prácticas de América Latina, sus Estados y sociedades. Por lo tanto, la nueva TRI debería buscar que las teorías existentes tomen un mayor conocimiento de los acontecimientos en el mundo en desarrollo, así como desarrollar conceptos y enfoques de América Latina y otros contextos del mundo en desarrollo. Los conceptos que tienen validez local pero también tienen una mayor aplicabilidad a cómo funciona el mundo.

Al pedir una contribución latinoamericana a la TRI  reconocemos, en consonancia con el concepto de Relaciones Internacionales Globales, la necesidad de evitar el excepcionalismo latinoamericano. Reconocemos las limitaciones de la construcción de la teoría que se basa exclusivamente en la matriz histórica y cultural única y patrones de comportamiento de América Latina, sus sub-regiones y naciones. En relación con esto, creemos que la nueva TRI debe desarrollar conceptos y enfoques de contextos latinoamericanos que son válidos localmente, pero que tienen aplicabilidad al mundo más amplio. Tal TRI no puede, y no necesita, suplantar a la TRI occidental, pero debe aspirar a enriquecerla con las voces y experiencias de América Latina, incluyendo sus reivindicaciones de agencia en el orden mundial y regional. Esto se ve reforzado por nuestro enfoque en la agencia latinoamericana, de nuevo un elemento clave de las RI globales que nos lleva más allá de la narrativa de marginación que encontró la mayoría de las contribuciones existentes a la literatura sobre las RI latinoamericanas.

Call for proposals

Deadline: August 1st.

Of late, the field of international relations (IR) has seen a growing awareness of, and dissatisfaction with, the narrow and Euro-American centric framing of mainstream IR theories. To be sure, a minority of scholars ignores this trend and persists in the belief that the existing body of theoretical knowledge in IR can be extended at large with some minor tinkering and without any serious rethinking of their fundamental assumptions. But most IR scholars have come to recognize and even demand a more genuine broadening and deepening of the existing IR knowledge, including its theories, methods and empirical base. Some earlier theoretical perspectives, such as constructivism, postcolonialism, and the English School, as well as newer ones such as what has been called “non-Western” or “post-Western”  international relations, have encouraged the incorporation of the voices and writings from regions into the discussions and debates in IR. The peculiar feature of Latin American thought is that it is neither fully ‘Western’ nor ‘non-Western’. As such, this feature provides an illustration of why we need to take up Latin American thought and practice as part of the wider “Global IR” movement at a time that world order is changing rapidly into what Amitav Acharya has termed the “Multiplex World.”

Against this backdrop, this workshop will explore new and changing Latin American contributions that have relevance for the project of redefining and broadening IR theory. Our goal is not merely to establish what is unique or distinct in Latin American context in these and other areas. This is important, but what is even more important is to find ways to link them and compare them with more general theoretical trends and explanations. Moreover, the goal of the workshop is not to engage in bland theory-testing or to apply established concepts in mainstream IR about power, institutions and ideas, to a Latin American context and make minor adjustments to make them fit better. The goal is rather to identify and conceptualize Latin American ideas, voices and relationships on their own terms and assess their relationship with those we find in existing IR theory.

The conference especially highlights and discusses the growing possibility of a Latin American agency, defined broadly to include both material and ideational elements, in regional and international relations, covering areas where Latin America’s contributions are especially visible and relevant, such as regionalism, security management, and Latin America’s relations with the outside world. This is not about exclusively “Latin American solutions to Latin American problems”, but rather about contributions in which Latin Americans define the terms for understanding the issues and set the terms for the nature and scope of outside involvement. At the same time, we recognize that Latin American contributions to IR theory should not and need not be based exclusively on claims about Latin American distinctiveness or Latin American exceptionalism. We are not here to unearth a “Latin American School of International Relations”. Rather, we believe Latin American voices and contributions should have a global resonance and can be brought to the core of the discipline of IR.

From Non-Western International Relations Theory to Global IR: Background.

In a project on what they call “non-Western IR theory”, Amitav Acharya and Barry Buzan (2007) argued that the main current theories of IR, especially realism, liberalism and to a lesser extent constructivism are too deeply rooted in, and beholden to, the history, intellectual tradition, and agency claims of the West to accord little more than a marginal place to those of the non-Western world. This creates a “disjuncture”, whereby these supposedly universal theories fail to capture and explain the key trends and puzzles of international relations in the Global North. In response, they call for the development of a new paradigm of international relations theory that is more global, open, inclusive, and able to capture the voice and experiences of both Western and non-Western worlds and avoid the present disjunctures between theoretical tools and the ground realities of the world beyond the West and in the case of Latin America, beyond   the Euro-American centric framework.

The reasons for the underdevelopment of IR Theory (IRT) outside Europe and the US are many, including cultural, political, institutional factors. These include the politics of academic knowledge, the assumption that Western IRTs provides a template, the “hegemonic” status of Western IRTs whereby the key institutions, journals and conferences are either located in or controlled by the West, the possibility that indigenous IR theories may exist but remain hidden from public view due to language and other barriers, and finally that local conditions such as lack of institutional resources, and the attractiveness of better paying policy-oriented expertise might detract IR scholars to the neglect of theory.

The concept of a non-Western IR theory was met with criticism. Some would rather call the new project “post-Western,” with a more radical agenda to disavow and displace the existing “Western” IR.  Others criticize the category non-Western as divisive and outmoded in view of the blurring differences between the West and the Rest. This forms the core rationale for the idea of Global International Relations, or Global IR. (The Global IR idea is outlined in Acharya, 2014) Global IR puts regions at the center of the scene, calling for the importance of conceptualizing and investigating forms and functions of regionalism in an attempt to bring non-European experiences into light. The end of North-South and East-West governing principles, have led to an increasingly decentralized system setting the stage for a new geography and the reconfiguration of political – diplomatic strategies. Regions became arenas of contestation, articulation, competence, and inter-state coalition building. “Regionalism is both policy and project” (Tussie 2009:169), constantly shaping and reshaping international relations. At the same time, a great deal of the theoretical debates in Latin American IR have been mainly built on numerous  approaches to regionalism, focused on the idea of gaining leverage in global affairs while retaining  autonomy.

Goals

Against this backdrop, in this conference, we set out to investigate broadly how Latin America fits within the scope of the idea of Global IR. As part of this effort, we pay some attention to what are the reasons for Latin America’s marginalization in IR discipline and theory, and how this issue can be addressed. While this has to some extent already been studied, the new challenge is how to redress it. Using the Global IR paradigm, we argue that to have relevance for Latin America, the Global IR needs to be more authentically grounded in Latin American history, , and the ideas, institutions, intellectual perspectives and practices of Latin American states and societies. To this end, our approach identifies the following as the sources of a Latin American contribution to IRT: history and culture, thoughts of revolutionary leaders, practices of statecraft, writings of contemporary IR scholars, and distinctive local and regional interaction patterns. Lived Latin American realities on the ground means Latin America can offer up local and regional interaction patterns to inform, enrich or transform contemporary IR studies. Too often, Latin America has been the testing ground for outside concepts which have been experimental or had little durability. Not only is there, overall, a need for new IR theories but these also need to be more truly or holistically grounded in the lived world, in this case, in Latin American history and the ideas, institutions, intellectual perspectives and practices of Latin American states and societies. The new IRT therefore, ought to look towards having existing theories take fuller cognizance of events in the developing world, as well as to develop concepts and approaches from Latin American and other developing world contexts. Concepts that have local validity but do also have wider applicability to how the world works.

In calling for a Latin American contribution to IRT, we recognize, consistent with the Global IR concept, the need for eschewing Latin American exceptionalism. We recognize limitations of theory-building that relies exclusively on the unique historical and cultural matrix and behaviour patterns of Latin America, its sub regions and nations. Relatedly, we believe that the new IRT must develop concepts and approaches from Latin American contexts that are valid locally, but have applicability to the wider world.  Such an IRT cannot, and need not, supplant Western IRT but should aim to enrich IRT with the voices and experiences of Latin America, including its claims to agency in global and regional order. This is strengthened by our focus on Latin American agency, again a key element of Global IR that takes us beyond the marginalization narrative found most existing contributions to the literature on Latin American IR? The issue of Latin American agency is not only critical to addressing Latin America’s marginalization in IRT, it also helps to illustrate the new approach to the study of regions found in the “regional worlds” perspective that goes beyond the traditional view of regions as either passive spheres of influence or self-contained entities to stress how region’s link with the global level and contribute to world order at large.

Email para consultas: arearrii@flacso.org.ar